Sin lugar a dudas, los telecentros generan oportunidades económicas.
Al nivel más elemental, los telecentros están dirigidos a mejorar los medios de vida de las personas. Brindando a los jóvenes las habilidades informáticas y de la vida para conseguir un empleo. Suministrando a los agricultores los precios precisos de la zafra, para que no sean estafados por los intermediarios. Ofreciendo a los emprendedores locales una forma de ganarse la vida prestando servicios de información a sus vecinos. Constantemente, los telecentros en todo el mundo están ayudando a las personas a encontrar y aprovechar las oportunidades económicas.
Por supuesto, las comunidades cambian a medida que los medios de vida de sus integrantes cambian y mejoran. Los empresarios de la información en pequeña escala no sólo le venden a sus vecinos, con el tiempo también los contratan. Una mano de obra local habilidosa también atrae inversiones de afuera, creando nuevos negocios y atrayendo más trabajadores habilidosos.
Lo anterior se agregan artesanos y otros pequeños productores que ganan una nueva perspectiva del mundo exterior y a la larga ven el poder de la organización y la comercialización en conjunto con ayuda de la tecnología. Las personas con habilidades tecnológicas aprenden que existen formas de proveer servicios a distancia, de trabajar con el conocimiento sin abandonar el pueblo.
El telecentro se coloca en el interior de esta intersección de medios de vida individuales y economías locales, ayudando a las comunidades a entrar en la economía del conocimiento.
Este tipo de salto —del énfasis en la agricultura y el trabajo manual hacia un énfasis en los servicios y la información— se produce lentamente y puede a menudo marchar mal. Centrándose tanto en la persona como en la comunidad, el telecentro aumenta las posibilidades de que las comunidades hagan esta transición a su manera. Las comunidades verán las oportunidades que les sirven, las adoptarán y moldearán para atender a sus necesidades.
Por cierto, la creación de una economía distribuida, de abajo hacia arriba, es un asunto muy delicado. Requiere una mezcla holística de habilidades, recursos, audacia, cuidado, protección y amplia visión de pensamiento. Exactamente el ambiente adecuado para que un telecentro salga adelante.
“De aquí a cinco años esperamos haber cubierto toda áfrica con la producción de software para niños. No tenemos nada parecido aquí en ghana. Somos los primeros en hacer esto en áfrica occidental”, dice Nana Kwabena Sarpong.
ghana: un gran futuro para los pequeÑos negocios
Nana representa una nueva generación de ghanianos que está convirtiendo las habilidades tecnológicas en oportunidades económicas. Quedaron atrás los días en que Ghana debía enfrentar la inestabilidad y el estancamiento económico. Desde la capital Accra hasta los poblados rurales, innumerables jóvenes están adoptando la tecnología como punto de partida para lograr el éxito económico. se integran a un círculo creciente de tecnólogos urbanos y rurales ghanianos que están utilizando a los telecentros y otras entidades para convertir a su país en el valle del silicio de África occidental.”.
Hace dos años, Nana y su amigo Joseph Garbrah Hooper acababan de salir de la universidad y trabajaban en su casa para iniciar un negocio de software denominado ChildNet. Comenzaron elaborando un programa de formación en computación cómodo para los niños denominado Squirrel’s CompuTutor, pero estaban preocupados por su falta de experiencia empresarial.
Al poco tiempo, leyeron acerca de una iniciativa de incubación de pequeños negocios lanzada por el Banco Mundial y BusyInternet, el mayor cibercafé de Accra. Antes de que tomaran conciencia, fueron uno de los primeros pequeños negocios seleccionados para el programa.
Para muchas personas, “cibercafé” evoca la imagen de negocios llenos de gente que utiliza los computadores por entretenimiento más que un centro para el desarrollo comunitario. “Busy”, como le llaman con cariño los lugareños, es un cibercafé de nuevo estilo, socialmente conciente, enraizado en la comunidad y en las ideas que guían al movimiento de telecentros. Todos los meses, Busy es la sede de numerosos seminarios y eventos, que enseñan tecnología tanto a estudiantes como a ministros del gobierno. Organiza actividades culturales, incluyendo en forma regular programaciones de cine. Y su incubadora de negocios está ayudando a las pequeñas empresas de Ghana a plantar las semillas para cultivar sus propios imperios de alta tecnología.
Para las jóvenes empresas como ChildNet, BusyInternet no podía haber llegado en mejor momento. La incubadora proporciona a ChildNet y otras empresas habilidades fundamentales para mejorar la comercialización, los planes de negocios y la contabilidad. Gracias a la incubadora, ChildNet comenzó a planificar versiones de su software en francés y en seis lenguas locales.
“Antes trabajábamos desde nuestra casa, lo cual era muy difícil”, explica Nana. “La imagen de BusyInternet nos ayuda a impulsarnos más hacia delante. En cualquier lugar donde diga que está con la incubadora de BusyInternet, las personas le prestan atención de otra forma, con respeto”.
La capacitación de estas pequeñas empresas, así como del público en general, es todo ganancia para Busy y la comunidad que lo rodea. A medida que crece el número de personas capacitadas en Accra, en igual medida lo hacen aquellos que inician sus propias empresas. La economía local crece y todos se benefician.
“Es formidable poder observar el crecimiento de las empresas. Una cosa es si uno trata de instalar su propio escritorio y está motivando a su pequeño equipo. Pero aquí hay más de 100 personas trabajando, todas motivándose entre sí”, comenta la Directora de BusyInternet, Estelle Akofio-Sowah.
Siendo una gran ciudad, Accra tiene la masa crítica necesaria para sustentar un próspero negocio de tecnología comunitaria como BusyInternet. En cambio, las poblaciones rurales enfrentan desafíos mayores. Con recursos e infraestructura limitadas, muchos poblados no tienen cibercafés y, mucho menos, de aquellos con conciencia social. Pueblos como Patriensa, no obstante, están demostrando cómo es posible montar telecentros que brindan apoyo en forma exitosa al desarrollo económico.
El Telecentro Comunitario Multipropósito Asante Akim de Patriensa se ha convertido en un centro de formación en donde los jóvenes de los pueblos de los alrededores aprenden para ser los emprendedores tecnológicos del mañana. Fundado en 2000 por el Dr. Osei Darkwa, el telecentro está abriendo nuevas puertas para los lugareños. Los estudiantes se inscriben en cursos de formación intensiva, aprendiendo casi todo lo que hay para aprender sobre un computador, desde circuitos electrónicos hasta software. Muchos estudiantes inician el curso sin ninguna dominio previo de informática, pero se gradúan con las herramientas necesarias para comenzar sus propios negocios.
Para financiar los cursos, el telecentro ha diversificado sus negocios. Restaura bicicletas de todo el mundo, obteniendo una pequeña ganancia a la vez que brinda a los agricultores un medio de transporte para llevar sus productos al mercado. El telecentro ha abierto incluso casas de hospedaje en Patriensa y Accra para generar ingresos que permitan ampliar sus programas.
Amoah Isaac Newton Kwaning, conocido por Newton entre sus amigos, es uno de los estudiantes del telecentro. Con un nombre como este, no es sorpresa que los padres de Newton soñaran con que su hijo hiciera una carrera en ciencia o tecnología. Sin embargo, creciendo en un pueblo sin computadores, a Newton le faltaban las habilidades necesarias para crear un negocio de tecnología.
“Aquí, sin habilidades de computación, se trabaja en el comercio de otro o se hace algo por cuenta propia. Inclusive un título universitario no proporciona la capacitación para trabajar en una gran empresa, así que hay que elegir entre estas opciones. Mi negocio era la reparación de bicicletas”, explica Newton.
Un día, Newton escuchó hablar del telecentro por una radio comunitaria local. “Antes yo pensaba: ‘¿Cómo podré meterme en esas máquinas?’ Y de repente vino ese anuncio. Tuve que detener todo lo que estaba haciendo, para poder asistir al curso”, recuerda.
Newton y sus colegas de clase se zambullen en los estudios del telecentro cinco días por semana. Para todos, estas habilidades no consisten en aprender a usar el correo electrónico o a hacer amigos a través de Internet. Están adquiriendo los elementos necesarios para crear un futuro financiero para ellos y para Ghana, en sus propios términos.
“De aquí a cinco años, estoy planeando ser técnico por cuenta propia, armando computadores y trabajando con estas máquinas. Veo un futuro de grandes cosas en mi camino. Van a suceder grandes cosas”, dice con tranquila confianza.
Grandes cosas, tal vez, para Ghana también.
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tanzania: el telecentro sengerema ayuda a los pequeÑos negocios a crecer
Como tantos países de áfrica, tanzania ha luchado para proveer servicios de internet a su población, que tiene un acceso a la red inferior a tres por cada mil personas. Pero en el distrito rural de sengerema los miembros de la comunidad cuentan con un exitoso telecentro, que está demostrando que es posible brindar recursos tecnológicos capaces de beneficiar a la economía local de una manera sustancial.
Iniciado en 2002, el telecentro comunitario multipropósito de sengerema suministra a la comunidad capacitación en internet, servicios informatizados de secretaria, acceso y edición en línea. A diferencia de muchos establecimientos africanos de internet, en donde predominan los juegos, el correo electrónico es el servicio más popular, sobre todo entre los emprendedores locales que usan al telecentro como una extensión de sus negocios. El telecentro cobra una tarifa modesta por la mayoría de sus servicios. Debido a su estructura de precios, el telecentro genera las ganancias necesarias para costear sus gastos básicos, incluyendo la popular estación de radio comunitaria.
Los habitantes de sengerema se han comprometido fuertemente con el telecentro. Más de 17.000 usuarios atravesaron las puertas del telecentro sólo en sus tres primeros años de vida. En palabras de un miembro de la comunidad, el telecentro "se ha vuelto parte de la vida del distrito de sengerema".
EL CORREO ELECTRÓNICO ES EL SERVICIO MÁS POPULAR, SOBRE TODO ENTRE LOS EMPRENDEDORES LOCALES QUE USAN AL TELECENTRO COMO UNA EXTENSIÓN DE SUS NEGOCIOS.
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